Rock al Parque 2023: voces que transforman el territorio y la constante búsqueda de equidad
Habitar nuevamente el Parque Simón Bolívar en Rock al Parque 2023 nos reafirma el valor incalculable que tiene este espacio para Bogotá. La gratuidad, el acceso democrático a la cultura y la vibrante convivencia de miles de asistentes hacen de este festival un patrimonio vivo que siempre debemos proteger. Esta edición se caracterizó por una exploración sonora diversa que abrió puertas a propuestas frescas, demostrando una voluntad sincera por ampliar los márgenes de la música pesada. Desde Paroxis Histérica saludamos los logros alcanzados, al tiempo que ofrecemos una lectura feminista e interseccional para seguir acompañando el crecimiento del festival.

La curaduría de esta entrega acertó al incluir agrupaciones internacionales con frentes femeninos de altísimo nivel. Destacó la contundente presentación de Julieta Venegas, quien demostró cómo la canción de autor con sensibilidad social puede convocar multitudes masivas en un escenario tradicionalmente rockero. De igual forma, en la vertiente extrema, la agrupación brasileña Crypta, liderada por Fernanda Lira, dio una cátedra inolvidable de death metal ejecutado con absoluto virtuosismo y rabia transformadora. En la franja local e independiente, la presencia de agrupaciones distritales con integrantes mujeres aportó relatos urgentes sobre la experiencia urbana, las corporalidades y la resistencia desde el territorio. Esta apertura a romper con los purismos del género, permitiendo que las voces femeninas transiten desde el punk y el metal hasta la fusión folclórica, es un acierto que celebramos profundamente.
Sin embargo, analizar el festival desde una lente reflexiva nos invita a seguir dialogando sobre cómo consolidar un ecosistema musical verdaderamente incluyente. Aunque las artistas presentes brillaron con luz propia, el porcentaje total de mujeres e identidades feminizadas sobre el escenario continuó estando considerablemente por debajo del de sus pares masculinos, lo que nos invita a sugerir el fortalecimiento de los incentivos en las convocatorias del Portafolio Distrital para equilibrar la balanza. Asimismo, resulta clave que los proyectos liderados por mujeres no se concentren únicamente en las primeras horas de la tarde, sino que ocupen progresivamente más espacios de cierre en los escenarios principales. Finalmente, recordamos que la experiencia del festival ocurre tanto arriba como abajo de la tarima, por lo que es vital seguir robusteciendo los Puntos Violeta y las campañas de prevención de violencias machistas en el foso, garantizando que el pogo sea un lugar totalmente seguro para todas.
Rock al Parque 2023 demostró que la música sigue siendo un canal poderoso para el encuentro y la transformación social. Agradecemos los valiosos pasos dados por la organización e instituciones culturales para diversificar los escenarios, y desde la comunicación independiente reafirmamos nuestro compromiso de visibilizar y celebrar a cada mujer que se sube a la tarima a transformar la realidad con su arte. Que el ruido siga siendo nuestro espacio de libertad y encuentro colectivo.




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