Entrevista con Nata Nachthexen, vocalista de Manger Cadavre
- Paroxis Histérica
- 31 mar 2021
- 13 Min. de lectura
Actualizado: 28 ago 2025
A continuación se presenta la entrevista transcrita realizada a Nata de Lima, conocida como Nata Nachthexen, vocalista de la banda de Brasil Manger Cadavre?, llevada a cabo en una alianza de medios con Chucho Córdoba del blog Metal to the bone.
Nata de Lima es la vocalista de Manger Cadavre?, banda de hardcore crust de São José dos Campos (São Paulo), Brasil. Junto a ella abordamos el tema de la participación de las mujeres en la escena de la región donde ella vive y su variación dependiendo de la región brasileña a la que se quiera hacer mención, su postura como feminista marxista poniendo siempre el foco en la cuestión de clase y el factor anticapitalista, su crítica al feminismo liberal, su preocupación por la Amazonia y mucho más.
¿Cómo es la escena de hardcore en el Valle de Paraíba – São Paulo y cómo la calificas frente a la participación de mujeres?
Primero que todo, es un placer participar en el programa. Muchas gracias por la invitación. El panorama aquí en mi región es muy fuerte. Tenemos muchas bandas, colectivos, fotógrafos, equipos, fanzines, prensa, todos hacen muchas cosas y cada uno produce lo que más le gusta y colabora como puede, y me alegra decir que la escena del metal y punk en mi región es una comunidad. Hay un apoyo mutuo entre bandas y colectivos, sin embargo, para el caso de las mujeres, las chicas están más presentes en el público porque en bandas solo tenemos, en nuestra región que tiene 20 ciudades, 6 bandas que presentan al menos una mujer en la formación, y solo una banda donde hay mayoritariamente mujeres que se llama Corujas de Gotham, banda de punk rock que tiene un hombre y cuatro mujeres.
¿No hay un panorama muy nutrido de bandas femeninas, son todavía muy pocas?
Brasil es un país continental, entonces en nuestro país hay muchas bandas femeninas. Yo ya empecé a contabilizar y encontré casi 700 bandas en nuestro país, pero como Brasil es muy grande esas bandas están distribuidas por todas las regiones, no están integradas en una sola región. Nosotros vivimos en São José dos Campos que es al interior de São Paulo, que es el estado con mayor poder económico y por eso en nuestra región hay muchas bandas. Ahora, si hacemos un análisis en las regiones menos favorecidas económicamente hay menos bandas, y por supuesto menos bandas con mujeres.j
Dentro de esa escena que mencionas, ¿has sufrido algún suceso de discriminación o de violencia de género?
Por mi posición política sí, y fue cuando nos presentamos en Abril Pro Rock, uno de los mayores festivales de hardcore, punk y metal de Brasil. En este show yo rompí un dibujo de nuestro presidente Jair Bolsonaro que es un genocida y una persona de extrema derecha, y cuando yo volví a mi ciudad, recibí amenazas de violación, y esa fue la peor discriminación, porque la amenaza es una forma de violencia. No se ha cumplido nada, pero dijeron muchas cosas. Creo que toda mujer, en cualquier medio ya ha sufrido algo. Al principio de la banda era algo más común, pero con el tiempo y la afirmación de nuestra posición política comenzó a disminuir. De forma explícita o a nuestras espaldas, creo que todas las mujeres sufrimos discriminación de género en nuestra escena.

Queremos saber acerca del nombre de tu banda, que traducido es ¿comer cadáver?
El nombre no tiene mucho sentido, es solo un nombre y se quedó. Al principio de la banda ésta era la propuesta, pero ni siquiera escribimos una letra al respecto. Yo soy vegetariana, el baterista Marcelo también, pero con el cambio de integrantes esto se acabó perdiendo. Los actuales bajista y guitarrista comen carne normal. Esa propuesta era del inicio de la banda, pero nosotros creemos que en el contexto que estamos los temas sociales y de clase son más importantes porque en nuestra comprensión nunca habrá liberación animal en cuanto no haya la humana, entonces nos centramos en los temas sociales.
¿Qué le puede estar faltando a un género como el metal, dentro de esta lucha por la paridad, y la igualdad, para que se lleve a cabo un cambio dentro de lo que se conoce como las escenas de metal o la “comunidad metalera”?
¿Lo dices en relación a la paridad de género? Porque aquí en Brasil hay también el tema racial que es algo que también se discute mucho porque más de la mitad de la población brasileña es negra y en todos los ámbitos, incluido el metal, punk, hardcore y todo lo demás, la paridad no existe. De los términos de género como de raza, pasamos a la cuestión de clase cuando hacemos este corte para el análisis: las mujeres ganan menos que los hombres, los negros ganan absurdamente menos que los blancos y blancas, y este tema económico afecta directamente a las bandas porque los instrumentos, los ensayos, las grabaciones, todo eso es algo muy costoso en nuestro país. Sin embargo, tenemos muchas organizaciones que también intentan incrementar la presencia y la visibilidad de las bandas que ya existen e incentivan a nuevas bandas con mujeres o negros, pero en nuestro país esos son temas que, aunque han avanzado, presentan también muchas luchas por dar.
Aquí en Colombia es sumamente complicado que una artista se asuma como feminista, esperaríamos que en Brasil fuera diferente, precisamente por todas las luchas que han llevado y por tanta diversidad de los feminismos que se dan allí. ¿Cómo es tu proceso y cómo ha sido esa experiencia tuya introduciendo el feminismo en las escenas?
Nosotros tocamos más en los espacios del metal que de hardcore, y es porque mi voz es más extrema y en ese sentido, el público de metal nos ha acogido más que el público del hardcore. Puedo decir que en Brasil pasa lo mismo, pero depende mucho de la región. Como he dicho, Brasil es continental y en la región del nordeste de Brasil todos tienen una mayor consciencia de clase. Por ejemplo, los espacios de contracultura tienen ese debate hace mucho más tiempo que en otras regiones, entonces por más que el nordeste sea la región brasileña con el menor índice económico, es donde las causas progresistas y de clase están más avanzadas. En el sur hay más resistencia, no sé si de la inmigración de descendientes alemanes o italianos, hay una concentración de personas que tienen un pensamiento más de derecha, tanto así que fue la región brasileña que tuvo el mayor índice de votación para Bolsonaro, casi el 79%. En esta región el debate sobre feminismo es el mismo que en Colombia y otros países. Las mujeres de estos estados y ciudades no hablan mucho, pero hay bandas lideradas por mujeres que tienen una larga historia en la música brasileña y siempre tuvieron una postura firme en cuanto a mujeres feministas, entonces varía porque Brasil es muy diverso.
En nuestra región que es el sureste, la posición de las mujeres es mixta: tenemos mujeres que no hablan sobre feminismo, pero hay muchas mujeres que sí lo hacen, hay colectivos como Levante las Minas que pregona la insurrección de las mujeres dentro de la contracultura y es un colectivo muy fuerte, abiertamente feminista y es lo que yo siempre digo, lo micro siempre reproduce lo macro. Si nuestra sociedad es patriarcal las discusiones van a seguir el mismo rumbo que la sociedad y lo mismo en las contraculturas, pero las discusiones están creciendo, también en lo macro porque en un gobierno de derecha las causas progresistas están en ascenso, aunque sin el análisis de clase.
En suma, la discusión sobre la cuestión de las mujeres, de los feminicidios, de las desigualdades económicas y de explotación, se está dando, a cortos pasos pero ya empezó. Y en lo micro del metal, punk y hardcore es lo mismo.
¿Cómo entiendes esa articulación entre el patriarcado y el capitalismo?
Yo me considero una feminista de clase y voy a hacer siempre el corte de clase. El feminismo más popular en nuestro país es el liberal que solo es representativo y cae en la falacia de la meritocracia que en nuestro país no existe. Este tipo de feminismo solo sirve a las mujeres “ricas” y para mí el feminismo que no es anticapitalista y que no se basa en la cuestión de raza, no cambia nada para las mujeres que más sufren y mueren en nuestro país. Un gran ejemplo de esto son las tasas de homicidios de mujeres blancas y de clase media que han caído en los últimos años en Brasil, pero los homicidios de las mujeres periféricas y negras ha crecido, entonces ahí hay algo que “no cuadra”.
Yo comprendo la articulación entre el patriarcado y el capitalismo porque antes de tener la concepción de feminismo, de conocer a Angela Davis y todas las grandes escritoras del tema, yo leí a Federico Engels con El origen de la familia, la propiedad privada y el Estado y con esto comprendí que la primera división fue la de género, es decir los trabajos para mujeres y para hombres, en ese momento se creó la primera clase, mujeres y hombres. A partir de ahí, pasando del capitalismo primitivo a la consolidación del neoliberalismo, quedó claro que para que exista el capitalismo es necesario crear lucro sobre la explotación de los pueblos, luego la explotación de las mujeres por los hombres y de los negros por los blancos, son los cimientos que sostienen el capitalismo. Entonces, nosotros como pueblos de América Latina todavía tenemos que enfrentar algo más que es el imperialismo de los países desarrollados que en sus democracias explotan a los trabajadores de aquí para que los trabajadores de allá tenga una vida mejor. Todo el bienestar social de los países desarrollados viene de la explotación de alguien, el caso de los países subdesarrollados, nosotros en América Latina, los países africanos y aquellos que están en una situación del tercer mundo. Entonces, una vez más voy a presionar el botón de la lucha de clases.
Es decir, ¿tu postura feminista está muy cerca de los feminismos negros, de los anarcofeminismos y se distancia mucho del liberal, del feminismo de la diferencia? ¿Te vas más por esas lecturas interseccionales?
Yo soy marxista. La cuestión de género, de raza, de orientación sexual también, todas las minorías que son mayorías en la realidad, tiene que caminar con la cuestión de clase porque entenderlas separadas nos puede hacer caer en una armadilla liberal que pasa por la cuestión de la meritocracia y la representatividad que tiene por ejemplo a una mujer en una situación de gobernanza, pero esta mujer está trabajando para que otras mujeres continúen siendo explotadas. Entonces no tiene sentido la representación únicamente, pues en nuestro país no quiere decir mucha cosa. Por ejemplo, tenemos a la ministra, Damares Alves, que es evangélica y tiene pensamientos cristianos que proyecta para las políticas públicas y eso no tiene sentido en un país que debería ser laico y donde tendría que gobernarse a través del bienestar social para todos, no solo para los que tienen su religión o valores. Damares por ejemplo, es una mujer que trabaja contra las mujeres, pero si piensas en representatividad ella es una mujer, aunque eso no quiere decir mucho.
¿Cómo es tu proceso creativo frente a la escritura de las letras? Porque encontramos que muchas integran temas sociales, políticos, económicos, ambientales.
En Brasil lo que no falta es inspiración porque tenemos ataques de todos los lados, desafortunadamente. Normalmente yo escribo todas las letras de todo nuestro trabajo pues de seis lanzamientos solo dos no fueron escritas por mí. Siempre, de acuerdo con lo que está ocurriendo, desarrollo primero la métrica. En los ensayos siempre me quedo haciendo ruidos, sin hablar nada y después escribo la letra, entonces así es mi proceso.
En el último trabajo: ‘AntiAutoAjuda’, que fue un álbum temático, tuve que estudiar mucho para escribir sobre los problemas psicológicos que son ocasionados por el sistema capitalista, de los trabajos que nos masacran a todos constantemente. Conté con la ayuda de dos amigos que son psicoanalistas para evitar que las personas que han atravesado algunos problemas, no se sintieran mal, y por eso nuestra propuesta es positiva, es presentar otro camino. Me llevó seis meses escribir este álbum por este tema que es delicado, pero es propositivo, no es un álbum que solo presenta las malas condiciones de los trabajadores sino que presenta otro camino.
Podemos ver también mucha crítica a aquella política del coach, de la autoayuda y todos esos imaginarios que crea este sistema para engañar a la gente y que al final nadie puede explicar. ¿Cuál es la importancia de hablar sobre estos temas? ¿Por qué es importante que, a través de la música, se toquen estas temáticas?
Porque vivimos en un país súper desarrollado que se está desindustrializando, teniendo nuestras riquezas explotadas por grandes conglomerados multinacionales y mucho desempleo, nosotros no tenemos empleo. Es un país masacrado y el libreto de la meritocracia en el que todos pueden ser empresarios y hacerse ricos, es un pensamiento hegemónico, entonces nosotros estamos en la contrapartida para decir que esto es una gran mentira que es repetida muchas veces en la televisión, en las redes sociales y en los productos culturales. Nuestra gente, que es obligada a dar vueltas para sobrevivir, empezó a creer que es posible que con tu esfuerzo empieces con nada y luego llegues a ser un nuevo Bill Gates, por ejemplo. Es lo que la media hegemónica vende. En todos los programas que consumimos del entretenimiento está este pensamiento y nosotros, en una banda de contracultura, pensamos que es nuestra obligación, pero no tenemos falsas ilusiones porque el género musical que tocamos no es algo popular y en Brasil las canciones populares son de funk y de música popular brasileña y otros tipos de géneros musicales, pero en el nuestro que es un microambiente, pensamos que es una obligación, es lo que vivimos. Los dolores que tenemos están directamente ligados, de una forma u otra a esto que hablamos.
Pasemos al tema ambiental porque la canción que hicieron de la Amazonia está relacionada con la explotación capitalista, ¿cuál es tu posicionamiento frente a las políticas destructoras del medio ambiente?
Yo escribí la letra. No sé si ustedes tuvieron conocimiento de un día en el que estaban sucediendo muchos incendios en el norte del país que generaron una nube de humo tan devastadora que llegó a nuestras regiones que son del suroeste. Fue algo que nosotros nunca habíamos vivido y todos quedaron muy impactados porque el día parecía noche y todo estaba oscuro por causa de esta nube de humo. Los bosques, tanto de la Amazonia como Pantanal, están siendo destruidos en beneficio de la agroindustria que pertenece, en su mayoría, a grupos extranjeros. Al poco tiempo una empresa privada que se llama Vale del Río 12 inundó toda una ciudad, que se quedó bajo el agua, destruida por una empresa que no hizo nada para resarcir a esta población. La problemática ambiental y geopolítica está totalmente ligada a esta cuestión de ser un país que está entre el ataque de países imperialistas, de conglomerados multinacionales de países imperialistas que explotan todas nuestras riquezas y destruyen todo.
‘A Luta Como Cura’ y ‘Há Tempo para os Sonhadores’ son canciones que alimentan ese sentimiento de cambio, de que hay otro camino posible. ¿Por qué es importante que las personas sigan en esa constante búsqueda del cambio? Y para la gente que no cree en la posibilidad de un cambio, ¿qué se les puede transmitir para que vean que esto tiene solución?
Porque yo no soy nihilista, yo creo que si no tengo esperanza no hay cómo vivir. Pienso que la única forma de poder vivir con alegría es luchando. Este es un tema que yo necesitaría de un seminario para discutir (risas). Pero, en resumen, creo que el cambio de sistema es posible y solo con la organización de la clase obrera y la toma de los medios de producción el cambio se dará. Como he dicho, yo soy marxista-leninista y también comprendo la realidad de América Latina. Yo sé que nuestra realidad es más compleja que la realidad de otros países o de la clase obrera de Europa o USA (todos tienen sus particularidades) y el sistema en que nosotros vivimos es insustentable por sí solo. Hay que tener esa organización porque por más insustentable que el sistema sea, él se adapta para mantener esta explotación vertical y depende de nosotros que estamos en la base derribar a quien está arriba. La única forma de vivir, por más complicado que sea tener una salud mental y tener energía para seguir, es creyendo que con lucha y organización es posible cambiar nuestra realidad.
Es un mensaje bien esperanzador el que nos das porque aquí en Colombia el movimiento social indígena, de mujeres, ha tenido muchas pérdidas. Hubo un recrudecimiento de la violencia en un momento histórico y en este momento seguimos perdiendo muchos líderes sociales.
En Brasil la cuestión es igual. El pueblo indígena está desapareciendo de este país porque las políticas de protección se dieron fue durante el gobierno del partido de los trabajadores. Con Bolsonaro, el pueblo indígena está desapareciendo, se están perdiendo las áreas de protección ambiental, las áreas que son suyas por derecho, como pueblos originarios. Pueblo que está siendo masacrado por la agroindustria.
La formación de un líder social requiere muchos años de lucha, de organización y de formación en pensamiento y acción crítica, por lo que sus pérdidas son irreparables.
En Brasil, en el movimiento de los Trabajadores Rurales Sin Tierra (MST) hay una cosa muy buena y es que tienen cursos de formación para que todos sean líderes, para que no haya sólo un líder en caso de muerte o cualquier otra cosa que se presente. Cualquier miembro puede tomar las riendas y que las cosas continúen. Esto es importante porque, además de la cuestión de la reforma agraria, este es un movimiento que no solo piensa en el cambio de adaptarse al capitalismo (tener la tierra para plantar y vender y vivir en el capitalismo) sino que intenta cambiar de sistema, piensa que es necesario que todos tengan su tierra, pero para el bien común. Que operarios y campesinos tengan los medios de producción y todos tengan una vida digna. Es algo que nos da mucha esperanza. La forma en la que trabajadores se organizan es inspiradora. No es algo fácil. La violencia de arriba para abajo es impuesta, no hay como hacer revoluciones con flores, es necesario comprender que habrán muertes, mucha violencia y nosotros tenemos que aprender a defendernos.
Es cierto. A veces ciertas formas de pacifismo son un poco ingenuas y pierden de vista el contexto.
En Brasil la violencia capitalista está en los espacios periféricos a todo instante, las muertes por asesinatos u homicidios cometidos por policías es mucha. Todos los días hay chicos que mueren por nada, solo porque viven en los espacios periféricos, es algo que es violento por sí solo. Solo es pacifista quien puede ser pacifista.
¿Cuáles son esas bandas que, también por alguna postura política, te referenciaron y te inspiraron para cantar, esas grandes bandas que no dejas de escuchar?
La influencia de voz es directa de Napalm Death y Obituary, me gusta mucho una banda sueca de thrash metal que se llama Agrimonia y que tiene a una mujer como vocalista. Me gusta mucho Catharsis. Y de bandas brasileñas me gusta mucho Desalmado y Surra, y las clásicas: Ratos de Porão, Krisiun, Sepultura, hay una que me encanta que se llama Confronto pero ya no está activa. Hay muchas bandas y todo lo que yo escucho me influencia de cierta forma para cantar.
Y bandas nuevas que conformen tu playlist, o después de este encierro que tuvimos, ¿qué fue lo que más escuchaste?
Yo soy una entusiasta de la música entonces tengo muchas variaciones. Yo escucho desde música electrónica hasta euro dance y post punk, crust, death metal, stoner, también oigo música popular brasileña. Es una mezcla muy grande. Depende de mí estado de espíritu.
Actualmente estoy oyendo Gatecreeper que es una nueva banda de death metal que para mí representa el death metal actual, a pesar de no traer nada nuevo. Es una banda muy buena, me encanta. Y para el nuevo álbum que estamos componiendo, está siendo una de las inspiraciones para la voz. Me gusta mucho porque tiene death metal clásico y muy actual, entonces hay canciones más rápidas, hay otras más cargadas. Actualmente es lo que más estoy oyendo.
¿Qué mensaje como artista de música extrema y con una carrera tan prolífica, le puedes dar a esas otras mujeres para que, además de subirse a un escenario y se atrevan a cantar, también expresen el posicionamiento político que puedan tener?
El mensaje es uno solo: la vida es corta, has lo que quieras y empieza, porque hoy tienes juventud, pero mañana estarás vieja. Piensa que, si no lo haces ahora, cuándo lo vas a hacer, ¿cuándo la vida se vaya? Entonces, has lo que quieras.



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